Diez cosas que puedes hacer en la nieve si no te gusta esquiar

De las motos de nieve a una excurisón en raquetas, maneras de disfrutar de la nieve sin necesidad de ponerse los esquís
Excursión en motos de nieve.
Tras los temporales de principios de año, buena parte de las montañas de la Península están rebosantes de nieve. Sierra Nevada y numerosas estaciones del Pirineo superan los dos metros en sus cotas más altas. Con tanta abundancia, no solo las pistas se han podido abrir en su totalidad sino también multitud de servicios y entretenimientos complementarios. Trineos en todas sus modalidades, paseos con raquetas y en máquinas pisa-pistas, motos de nieve, buceo bajo hielo… Aquí va una relación de diez de los más divertidos para quienes quieran disfrutar de la nieve sin calzarse unos esquís.
Snake gliss en La Molina.

1 Snake gliss

El snake gliss es una serpiente multicolor que empezó a deslizarse por las montañas alpinas y ha acabado llegando hasta las españolas. Básicamente es un tren articulado de pequeños trineos unidos entre si, conducido por un monitor y al que se suben en torno a diez personas, según modelos. Los pasajeros solo tienen que preocuparse de sujetarse bien para no acabar rodando por la nieve cuando el ingenio coge velocidad y empieza a hacer giros ladera abajo imitando el movimiento sinuoso de una serpiente (de ahí su nombre). Los útimos puestos son los más divertidos porque es ahí en donde los virajes se convierten en suaves latigazos. En centros invernales como La Norma, en Francia, se hacen bajadas de hasta 8 kilómetros de longitud y 650 metros de desnivel. Toda una experiencia.
En España son las estaciones del Pirineo catalán, sobre todo, las que ofrecen este divertimento, aunque con dimensiones más modestas. Lo hay, por ejemplo, en La Molina (Girona), en la zona de Comella, para un máximo de doce personas y a partir de tres años. Cuesta 14,50 euros; 19,5 si se utiliza el telesilla para la subida (972 89 27 17). También lo encontramos en Port del Comte (Lérida), más barato, 12 euros durante una hora y media.
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Tubing en Sierra Nevada.

2 Tubing

En los folletos lo encontramos escrito de muchas maneras: tubbies, tubbys, roscos, flotadores y hasta donuts; diferentes términos para una misma cosa: cámaras neumáticas en las que introducirse, agarrarse a los bordes y dejar que la inercia, el deslizamiento y las leyes de la física en general nos lleven a donde buenamente quieran, dentro de unos límites claro; bien girando sobre nosotros mismos, dando bandazos de un lado a otro o trazando una recta perfecta. Y lo que tal vez es más divertido, sin posibilidad alguna de controlar ni la dirección ni la velocidad. No obstante, no es una experiencia para locos; al contrario, es muy apropiada para niños porque el rosco no se puede salir de las paredes artificiales o de nieve de la instalación. Hay dos clases de pistas para este invento: una artificial, en la que los neumáticos se deslizan por una alfombra sintética, y otra de nieve con curvas que simulan un slalom.
De este último tipo son, precisamente, las que hay en Sierra Nevada (Granada); son varias calles construidas en la nieve y con pendiente fuerte. Están en Borreguiles, abiertas de 11.00 a 16.00 horas y para subir los no esquiadores deben adquirir un forfait específico. Se admiten niños a partir de 5 años y el precio es de 10 euros por 30 minutos (902 708 090). En Vallter 2000 (Girona) hay una también una zona especial para tubbys equipada con una cinta transportadora para la subida; tiene varios pasillos formados igualmente con nieve y está abierto fines de semana y festivos. Se admiten niños a partir de 6 años acompañados; el casco es obligatorio para menores de 12. Precio, 10 euros. En La Molina tienen dos pistas, una artificial y otra de nieve (2 bajadas, 3 euros; 12, 15 euros). Instalaciones similares encontramos en Vall de Núria (Girona) y Espot Esqui (Lleida).
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Bajas nocturnas en trineo en Fomigal.

3 Trineos

Deslizarse por la nieve a lomos de un trineo es seguramente una de las primeras cosas que se le ocurrió al hombre en zonas frías como forma de desplazamiento o de arrastre de carga. Y después como diversión. Es una de las actividades más populares en las estaciones españoles porque es barata, requiere poca infraestructura y casi ningún mantenimiento. De entre todas las ofertas la más singular la hemos encontrado en Formigal (Huesca). Cuando cae el sol y los esquiadores se retiran es el momento de acercarse a la zona de Sextas, en la base de la estación, y tomar el telesilla Sallent para subir hasta Cantal. Antes de iniciar la bajada es posible cenar en un restaurante italiano, en plena montaña, para coger fuerzas. Después, reparto de trineos –clásicos, de madera- algunas breves indicaciones del instructor y a disfrutar de una bajada de dos kilómetros y medio por la pista Río, iluminada. Conviene ir bien abrigado y llevar unas botas après ski o de montaña porque las utilizaremos para frenar. Casco, recomendable. Se puede hacer los jueves y sábados y cuesta 32 euros por persona (42 si se incluye la cena). Los menores de 16 años han de ir acompañados de adultos y se requiere formar un grupo mínimo de 35 personas (reservas, 974 49 82 82)
La Molina tiene dos pistas para trineos; una en Pista Llarga, equipada con una cinta transportadora de 165 metros de longitud y equipamiento de seguridad, y otra en Coll Sisé. Se puede usar material trineo propio o de alquiler. Están abiertas todos los días de 9.00 a 17.00 y el precio es 2 euros por dos bajadas o 10 por doce. Sierra Nevada también ha habilitado espacios específicos esta temporada en el Ramal del telesilla Jara y en Pradollano; se pueden utilizar todos los días de 10.00 a 16.45, sin límite de edad y cuesta 5 euros con trineo propio o 10 si es alquilado.
Moto de nieve infantil en Sierra Nevada.

4 Motos de nieve

Para muchos, ruido de motor y naturaleza son dos cosas incompatibles; sin embargo, las motos de nieve se han vuelto imprescindibles en las estaciones como herramienta de trabajo para los empleados y también como objeto de diversión fuera de las pistas. Quienes gustan de ellas, valoran la posibilidad de acceder a zonas que de otro modo no podrían llegar, la sensación de libertad que proporcionan y la emoción que produce deslizarse con velocidad por enormes extensiones blancas.
En el valle de la Partacua, Tena, Pirineo de Huesca, encontramos una de las mejoras zonas para su práctica. Por encima de los bosques que rodean el pueblo de Tramacastilla se extiende un inmenso plató al pie del pico Peña Telera con kilómetros de pistas nevadas. Aquí nos proponen excursiones de hasta 30 kilómetros con comida o cena en un refugio a 2.000 metros de altura, si se desea, o incluso la posibilidad de pasar la noche en un iglú. Quienes busquen emociones extremas pueden contratar una moto de 150 caballos con un guía experto para afrontar subidas y bajadas de fuertes inclinación o recorridos por nieve virgen. Los precios son muy variados. Una hora en moto biplaza con comida cuesta 75 euros por persona; dos horas nocturnas en moto biplaza con cena en refugio, 170 euros por persona (TenaPark, 693 69 55 80).
En Cerler (Huesca) en la zona del Ampriu hay un circuito de siete kilómetros con huella pisada idóneo para iniciarse en este deporte y está disponible a partir de 14 años. Treinta minutos cuestan 45 euros por persona, 60 si son dos. Hay también excursiones nocturnas (678 404 545). Servicios similares se pueden encontrar en La Molina, Baqueira Beret (Lleida) y Sierra Nevada. En ésta última disponen de motos para niños de 5 a 12 años en un circuito cerrado de 70 metros de longitud junto al telesilla Jara; 8 minutos, 10 euros.
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Excursión en raquetas de nieve en Vall de Boí. Vall de Boí

5 Raquetas

En muchos pueblos de montaña, en restaurantes, hoteles o incluso casas particulares –y por supuesto, en museos- aún se pueden ver colgadas en las paredes antiguas raquetas de madera, enormes y pesadas, que en su día fueron utilizadas por pastores o contrabandistas para caminar por la nieve sin hundirse camino de los puertos. Hoy, esos armatostes han evolucionado hasta convertirse en elementos cómodos y ligeros que facilitan la caminata por la montaña. Se pueden alquilar y contratar los servicios de un guía si se desea en muchas estaciones.
Un lugar privilegiado es el valle de Boí, a las puertas del parque nacional de Aigüestortes en Lleida. Aquí hay muchos itinerarios posibles según la exigencia de cada cual; uno de los más atractivos es el que llega hasta el Estany Llong desde el Puente de La Molina o desde el Planell de Aigüestortes. Se pueden contratar excursiones todos los sábados de 9.30 a 14.00, desde 40 euros, en info@guiesmuntanyataull.com y 696 084 852.
En Port Ainé (Lleida) se puede hacer un recorrido circular de 1,5 kilómetros y unas dos horas de duración por el parque natural del Alto Pirineo con un guía oficial que nos descubrirá la fauna y los hermosos bosques de pino negro; adultos, 15 euros; menores de 12 años, 12 (973 627 614). Llegar a lo más alto de La Molina, la Tosa d’Alp a 2.527 metros, con raquetas y sin gran esfuerzo es posible gracias a la excusión que combina el telecabina Alp 2500 y una fácil caminata hasta el refugio del Niu de l’Àliga. El precio, 35 euros, incluye el remonte de subida y bajada, el guía, el material y una bebida caliente en el refugio. Actividades similares se pueden encontrar también en Vallter 2000 y Sierra Nevada entre otras estaciones.
Buceo bajo el hielo en Port Aine.

6 Buceo bajo hielo

Durante el invierno, la vida en la montaña queda dormida; también bajo el agua en los lagos. Y, sin embargo, hay todo un mundo por descubrir ahí. Quienes lo practican, aseguran que bucear bajo el hielo no es sinónimo de pasar frío y eso que el agua ronda los cero grados. El lago del Jabalí, en Port Ainé, a 2.200 metros de altitud, es un buen sitio para descubrirlo.
La aventura comienza cuando la motosierra empieza a rugir para cortar la capa de hielo y hacer un agujero que permita la inmersión. Para un bautismo en este deporte no hace falta experiencia previa; la organización facilita todo el material necesario incluido un tarje seco que normalmente aisla el cuerpo del agua a excepción de la cara y las manos. Los buceadores novatos bajan acompañados de dos personas que cuidan de él. Hay inmersiones más completas para quienes dominan este deporte. Los precios varían entre los 115 y los 160 euros (629 732 794 y www.divingancombat.com) Vall de Nùria ofrece también esta actividad (972 732 020)
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Paseo en trineo tirado por perros de la empresa Montgarri, en Baqueira.

7 Trineo con perros

Cisca, Lama , Paprika, Brenda son los nombres de algunos de los preciosos huskies que todos los días de buen tiempo juegan sobre la nieve en el inmenso llano del Pla de Beret, en Baqueira. Viéndolos así, relativamente pequeños y simpáticos, parece casi mentira que puedan tirar con tanta fuerza y destreza de un pesado trineo con hasta cinco personas a bordo. Pero son verdaderos atletas habituados a soportar las bajas temperaturas del invierno en la montaña y el esfuerzo que les pide el musher.
Dejándose llevar por estos animales, escuchando el crujir de la nieve bajo los patines y sintiendo el frío y el viento en la cara cualquiera se siente explorador. Para tener una primera experiencia seguramente basta con un recorrido inicial de 3,5 kilómetros desde el Pla hasta la entrada del bosque. Cuesta 45 euros por persona, 25 para menores de 10 años. Pero hay opciones más completas; por ejemplo seguir la Senda de los Osos a lo largo del río que baja hacia el pueblo abandonado de Montgarri (95 euros, adultos; 50, niños), llegar de noche hasta este mismo pueblo con cena incluida en el refugio (14 kilómetros, 190 euros adultos; 90, niños) o seguir un curso acelerado de conducción de trineos por 100 euros (www.montgarri.com y 616 772 15)
En el Ampriu, Cerler, todos los días de 10.30 a 15.30 el musher Jaime ofrece la posibilidad de tener un acercamiento de unos 20 minutos a este deporte por 18 euros por persona; los menores de cuatro años se montan gratis con un adulto (638 332 859 y 974 551 012). Experiencias similares se pueden contratar en la Partacua, valle de Tena, y en Sierra Nevada y Puerto de la Ragua (Granada) (677 374 310 y www.benarrum.com)
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Atracción del parque Mirlo Blanco, en Sierra Nevada. Sierra Nevada

8 Trineo ruso

No hay nada semejante a esto en ninguna otra estación española y definirlo no resulta fácil. Digamos que es lo más parecido a una montaña rusa en mitad de la nieve; es la atracción estrella del parque Mirlo Blanco en Pradollano, Sierra Nevada. Es una instalación de raíles y trineos con 250 metros de subida y 550 de bajada que incluye rectas, curvas peraltadas y badenes sobre los que el vehículo puede llegar a alcanzar los 40 kilómetros por hora. Para utilizarlo no hace falta ninguna experiencia previa; la velocidad puede ser controlada en todo momento por las personas que viajan a bordo y el trineo está anclado a la vía. Los niños deben utilizarlo acompañados por un adulto. El parque incluye además una pista artificial de tubbys, toboganes y castillos hinchables. Una hora en el parque con acceso a todas las instalaciones más una subida en el trineo ruso cuesta 23,20 euros (902 708 090).
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Excursión en máquinas pisa-pistas en Sierra Nevada.

9 Máquinas pisa-pistas

Hasta hace poco tiempo, las máquinas que preparan las pistas en todas las estaciones de esquí eran solo una herramienta de trabajo aunque causaban fascinación entre los aficionados por las enormes orugas que les permiten remontar la montaña y los potentes focos que iluminan la nieve cada noche, a veces en condiciones extremas de frío y visibilidad.
De un tiempo a esta parte, los centros invernales se han dado cuenta de que pueden ser también una fuente de ingresos y han empezado a ofrecer a sus clientes la posibilidad de viajar a bordo de ellas; bien para dar un simple paseo, volver a la montaña cuando la jornada de esquí se ha terminado o comprobar in situ cómo se trabaja la nieve.
Una de las experiencias más fascinantes en este sentido se puede tener en Sierra Nevada. La estación granadina ofrece subir al pico Veleta (3.398 metros, el segundo más alto de la Península) desde Pradollano. La excursión dura unas dos horas en grupo de 10 personas mínimo y 20 máximo. En lo alto, se toma un aperitivo casero mientras se disfruta de espectaculares vistas de Granada iluminada y de la Costa Tropical y almeriense. Precio, 55 euros por persona. También es posible hacer un pequeño curso de conducción de una de estos vehículos de 600 caballos de potencia por 175 euros la hora; horario según disponibilidad y previa reserva.
La estación de Tavascán (Girona) dispone de una máquina pisa-pistas con capacidad para ocho personas con la que realizar paseos por zonas de especial interés natural como el Mirador del Corbiu; un guía especializado explica la visita, lo que aporta un valor añadido a la experiencia. Se hace bajo petición, a partir de las cuatro de la tarde (estacio@tavascan.net).
También La Molina pone a disposición de sus clientes una de estas máquinas para recorrer la estación. Se hace cada día y el itinerario varía en función de las condiciones de la nieve; en todo caso la salida es siempre desde el telesilla Cap de Comella. Adulto, 25 euros; niños hasta 6 años, 10 euros, y mayores de esa edad, 20. En esta estación de la Cerdanya también utilizan las máquinas para llevar clientes a cenar al refugio Niu de l’Àliga a 2.500 metros desde la salida del telecabina Alp 2500. La bajada puede hacerse de la misma manera o esquiando quienes se atrevan. Remonte más transporte hasta el refugio, 10 euros por persona o 5 euros si se tiene forfait. Cena aparte.
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Cartel informativo sobre aludes en La Molina.

10 Rescate en aludes

Es poco frecuente que los aludes invadan las pistas de esquí gracias al trabajo preventivo que se hace en todas ellas y a las medidas de seguridad y también de responsabilidad que se pide a los esquiadores. Pero quienes frecuentan la montaña en invierno saben que las avalanchas son un riesgo real y muy peligroso especialmente para quienes se aventuran fuera de pista.
En algunos centros se han puesto de moda campos expresamente preparados para aprender a rescatar a personas atrapadas bajo la nieve. En Tavascan disponen de una zona acotada de 70 por 50 metros a 2.250 metros de altura en donde se enseña a manejar los dispositivos conocidos como DVA (detectores de víctimas de avalancha) que son imprescindibles cuando se transita por montaña abierta. Se trata de encontrar los dispositivos de emisión enterrados permanentemente bajo la nieve con los DVA y utilizar después la sonda para localizar el dispositivo (reserva en las oficinas de la estación o a través de estacio@tavascan.net). También La Molina tiene un parque ARVA con el mismo objetivo; se aprende el manejo de los aparatos y otros conocimientos necesarios para actuar con eficacia en caso de avalanchas. La actividad se recomienda a partir de 12 años (info@parcarva.com o 972 892 031)